Por F.Javier Pernía
Coach Ontológico Empresarial
La estrategia fundamental para el aprendizaje ha sido predominantemente la educación, fundamentada en las ideas, en la razón y la lógica. Sin embargo, para que pueda darse el aprendizaje, es fundamental que ocurra una transformación, es decir, que se incorpore una capacidad de acción que antes no había sido posible acceder. Y esta transformación solo tiene lugar en la vivencia, que se manifiesta en nuestra corporalidad. En este sentido es importante resaltar que no estamos refiriéndonos a las emociones ni a las ideas (o uso del lenguaje). Para que se conviertan en experiencias que generen aprendizaje, la emoción y las ideas deben convertirse en vivencias que comprometan lo corporal y lo kinestésico, para que la transformación sea posible.
Esto aplica a diversas dimensiones del aprendizaje. Por ejemplo, para poder entender el razonamiento lógico que existe en las matemáticas, es necesario "practicarlo", con ejercicios, que requieren el uso de nuestra mano y el manejo del lápiz cuando se resuelven problemas y ecuaciones. Es decir, debe pasar por el dominio corporal para que se pueda instalar como una nueva capacidad de acción. En forma similar se aplica al aprendizaje de un nuevo idioma, en la práctica constante de hablarlo y escucharlo. Nuevamente, es indispensable vivenciarlo a través de la corporalidad.
Es por ello que en las dinámicas de aprendizaje, que buscan cerrar brechas en competencias como son trabajo en equipo, liderazgo, confianza, orientación al logro, etc., es muy poderoso introducir ejercicios corporales para propiciar el aprendizaje. Y no solo en el proceso de aprender en sí, sino también en la capacidad de generar la reflexión. La realización de actividades que involucra nuestro cuerpo, con ejercicios no cotidianos, nos permite identificar bloqueos en nuestros dominios de acción y de esta forma generar la apertura y disposición para aprender. Y en el caso del coaching ontológico, ésta es una de las estrategias de mayor impacto que permite producir experiencias transformadoras para acceder a nuevos repertorios de acción profesionales o personales.
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miércoles, 26 de agosto de 2009
lunes, 24 de agosto de 2009
Hablando de PODER
Por Nancy Sánchez
Coach Consultor.
La palabra "poder" es de las que suscitan emociones fuertes, y muy diversas por cierto. Para algunos tiene una connotación negativa; otros no anhelan sino el PODER. Y otros mas conservadores ven el Poder como algo que les pudiera manchar o como algo destructivo o sospechoso.
¿Qué tanto poder le parecería justo alcanzar o desarrollar? ¿Qué significa el Poder para usted ?
En mi opinión el Poder consiste en ser capaz de crear los resultados que uno más desea, generando al mismo tiempo valores que interesen a otros. Es la capacidad que todos tenemos de cambiar la propia vida, dar forma a las propias percepciones y conseguir que las cosas funcionen a favor y no en contra de uno mismo. El poder verdadero se comparte, no se impone. Poder, es la aptitud para definir las necesidades humanas y para satisfacerlas ( tanto las propias como las de las personas que a uno le importan).
El Poder vive en nosotros.
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Coach Consultor.
La palabra "poder" es de las que suscitan emociones fuertes, y muy diversas por cierto. Para algunos tiene una connotación negativa; otros no anhelan sino el PODER. Y otros mas conservadores ven el Poder como algo que les pudiera manchar o como algo destructivo o sospechoso.
¿Qué tanto poder le parecería justo alcanzar o desarrollar? ¿Qué significa el Poder para usted ?
En mi opinión el Poder consiste en ser capaz de crear los resultados que uno más desea, generando al mismo tiempo valores que interesen a otros. Es la capacidad que todos tenemos de cambiar la propia vida, dar forma a las propias percepciones y conseguir que las cosas funcionen a favor y no en contra de uno mismo. El poder verdadero se comparte, no se impone. Poder, es la aptitud para definir las necesidades humanas y para satisfacerlas ( tanto las propias como las de las personas que a uno le importan).
El Poder vive en nosotros.
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La Desesperanza
Por Virginia Díaz
Coach Ontológico Empresarial
A diferencia de lo que se nos ha enseñado durante toda la vida, a diferencia de lo mal que pudiera sonar, a diferencia de lo que hemos escuchado por años y años, he descubierto que la desesperanza no es tan mala como parece. Es una buena arma de acción, es una herramienta escondida, que contrario a someternos a una emocionalidad restrictiva, nos puede mover hacia la resolución para lograr bienestar.
Perder la esperanza sobre cosas que anhelamos y no se cumplen, respecto a una situación o acciones de una persona, puede ser un gatillo que nos dispara hacia la aceptación de que no basta solo nuestro esfuerzo, nuestra dedicación o nuestro deseo para que eso cambie, que hacen falta otros eventos, actitudes, aptitudes, y hasta decisiones de terceros que escapan de nuestro control.
Y como la aceptación nos trae paz y claridad, entonces, bien podemos en este estado de emocionalidad potenciadora, construir un futuro mejor, con las propias actitudes, aptitudes y decisiones, que si están en nuestras manos.
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Coach Ontológico Empresarial
A diferencia de lo que se nos ha enseñado durante toda la vida, a diferencia de lo mal que pudiera sonar, a diferencia de lo que hemos escuchado por años y años, he descubierto que la desesperanza no es tan mala como parece. Es una buena arma de acción, es una herramienta escondida, que contrario a someternos a una emocionalidad restrictiva, nos puede mover hacia la resolución para lograr bienestar.
Perder la esperanza sobre cosas que anhelamos y no se cumplen, respecto a una situación o acciones de una persona, puede ser un gatillo que nos dispara hacia la aceptación de que no basta solo nuestro esfuerzo, nuestra dedicación o nuestro deseo para que eso cambie, que hacen falta otros eventos, actitudes, aptitudes, y hasta decisiones de terceros que escapan de nuestro control.
Y como la aceptación nos trae paz y claridad, entonces, bien podemos en este estado de emocionalidad potenciadora, construir un futuro mejor, con las propias actitudes, aptitudes y decisiones, que si están en nuestras manos.
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Escuchar: La competencia clave de la comunicación
Por Francisco Javier Pernía
Coach Ontológico Empresarial
"Lo más importante en la comunicación es oír lo que no se dice" Peter Drucker
Generalmente cuando decimos, "tenemos problemas de comunicación" es precisamente nuestra competencia de Escuchar que se pone entre dicho.
El buscar interpretar lo que quiere decir el que habla, verificando si las interpretaciones entre ambas partes coinciden, eso es Escuchar.
En una comunicación efectiva, el cual es un factor determinante en la efectividad de los equipos de alto desempeño, el Escuchar es un proceso del cual son responsables tanto el que habla como el que oye.
El que habla tiene el compromiso de mostrar su inquietud, identificando el tipo y precisión del lenguaje que usará y la emocionalidad en función de la persona con quien conversa. Mientras, por otro lado, el que oye está comprometido con identificar la interpretación que el que habla desea comunicar.
Y este proceso generalmente no se da como uno espera. Y principalmente porque no reconocemos que escuchamos desde nuestras interpretaciones. Es desde nuestro punto de vista, el cual es afectado por nuestra historia, experiencia, emocionalidad, estado de ánimo y sobre todo, desde nuestros juicios, que estaremos con mayor posibilidad de Escuchar. Una señal de que el proceso de escuchar está comprometido, ocurre cuando el que oye mantiene una conversación interna mientras el otro habla. En ese momento, se anula toda posibilidad de escucha.
Cuando reconocemos el juego involucrado en el escuchar, podemos hacernos cargo de incorporar todas las condiciones para que este escucha sea efectivo. Y no solo con reglas o estrategias. Sino desde la fuerte convicción de que me interesa lo que el otro quiere decir. Desde el riesgo, que la interpretación que yo tengo sobre el tema pueda ser modificada, al escuchar lo que el otro tiene que decir. Es desde hacerme cargo de que la interpretación de lo que quiero transmitir, al menos sea entendida, independientemente que sea compartida o no.
Es importante reconocer que las palabras no siempre permiten expresar por si misma lo que queremos decir. Es por ello que es importante escuchar palabras, observar el cuerpo y sentir las emociones para aproximarse a comprender lo que quiere expresar el que habla. Y aunque esto puede ser útil, todavía no es suficiente. Es necesario algo más para poder escuchar. Es a partir de reconocer la legitimidad de lo que el otro interpreta desde su punto de vista, que se abren los canales que permiten que ocurra el Escuchar en una conversación.
Esta es la herramienta más poderosa para mejorar la efectividad individual y de equipo. Y generalmente la menos considerada.
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Coach Ontológico Empresarial
"Lo más importante en la comunicación es oír lo que no se dice" Peter Drucker
Generalmente cuando decimos, "tenemos problemas de comunicación" es precisamente nuestra competencia de Escuchar que se pone entre dicho.
El buscar interpretar lo que quiere decir el que habla, verificando si las interpretaciones entre ambas partes coinciden, eso es Escuchar.
En una comunicación efectiva, el cual es un factor determinante en la efectividad de los equipos de alto desempeño, el Escuchar es un proceso del cual son responsables tanto el que habla como el que oye.
El que habla tiene el compromiso de mostrar su inquietud, identificando el tipo y precisión del lenguaje que usará y la emocionalidad en función de la persona con quien conversa. Mientras, por otro lado, el que oye está comprometido con identificar la interpretación que el que habla desea comunicar.
Y este proceso generalmente no se da como uno espera. Y principalmente porque no reconocemos que escuchamos desde nuestras interpretaciones. Es desde nuestro punto de vista, el cual es afectado por nuestra historia, experiencia, emocionalidad, estado de ánimo y sobre todo, desde nuestros juicios, que estaremos con mayor posibilidad de Escuchar. Una señal de que el proceso de escuchar está comprometido, ocurre cuando el que oye mantiene una conversación interna mientras el otro habla. En ese momento, se anula toda posibilidad de escucha.
Cuando reconocemos el juego involucrado en el escuchar, podemos hacernos cargo de incorporar todas las condiciones para que este escucha sea efectivo. Y no solo con reglas o estrategias. Sino desde la fuerte convicción de que me interesa lo que el otro quiere decir. Desde el riesgo, que la interpretación que yo tengo sobre el tema pueda ser modificada, al escuchar lo que el otro tiene que decir. Es desde hacerme cargo de que la interpretación de lo que quiero transmitir, al menos sea entendida, independientemente que sea compartida o no.
Es importante reconocer que las palabras no siempre permiten expresar por si misma lo que queremos decir. Es por ello que es importante escuchar palabras, observar el cuerpo y sentir las emociones para aproximarse a comprender lo que quiere expresar el que habla. Y aunque esto puede ser útil, todavía no es suficiente. Es necesario algo más para poder escuchar. Es a partir de reconocer la legitimidad de lo que el otro interpreta desde su punto de vista, que se abren los canales que permiten que ocurra el Escuchar en una conversación.
Esta es la herramienta más poderosa para mejorar la efectividad individual y de equipo. Y generalmente la menos considerada.
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lunes, 10 de agosto de 2009
Desafiando el Liderazgo
Por Nancy Sánchez.
Coach Consultor
Una de las grandes satisfacciones que experimentamos en la empresa es cuando llegamos a dirigir un grupo de personas, dirigir un proyecto o tal vez cuando nos encargamos de atender una visita importante en nuestras instalaciones. En todos esos momentos nosotros estamos ejerciendo el papel de líderes. Estamos influyendo en otros y estamos brindando soluciones a problemas del negocio. Sin embargo, muchos de nosotros hemos asumido estas funciones sin tener las herramientas necesarias y sin lugar a dudas, inevitablemente, cometemos errores.
Esto, lo afirmo con propiedad. Durante mi desempeño como gerente en Recursos Humanos en varias empresas me tocó asumir retos interesantes pero creo que los resultados pudieron haber sido mejores si hubiera actuado como líder y no sólo como gerente.
Como gerente hice las cosas que había que hacer y las hice bien pero como líder me perdí la honrosa oportunidad de “tocar” la vida de las personas que hacían equipo conmigo. Especialmente mis “fieles” colaboradores. Con ellos creo que siempre estaré en deuda.
Afortunadamente, cuando dejé la empresa tomé la decisión de desafiar el Liderazgo y me formé como COACH ONTOLOGICO EMPRESARIAL en la empresa Newfield Consulting. Rafael Echeverría y Alicia Pizarro fueron mis modelos, mis maestros, mis líderes. De ellos, obtuve las herramientas y gracias a ellos también tuve el gran privilegio de formar parte del equipo docente de Newfield Consulting y asumir con gran vocación de servicio el reto de entregar modelaje como Coach Supervisora del Programa de Formación. Esto causó un gran impacto en mi vida y estoy segura que con mi desempeño he logrado impactar la vida de otros.
Ser líder no es una tarea fácil. Y menos aún entregar “modelaje” a nuestros colaboradores. Este es un gran desafío. Por eso necesitamos prepararnos para hacerlo bien, tomando en cuenta a la gente. Los líderes pueden marcar la diferencia. Si usted quiere causar un impacto significativo sobre personas, comunidades, organizaciones, debe invertir en el aprendizaje para intensificar sus aptitudes de líder
En nuestros talleres y sesiones de Coaching, pedimos a los participantes que elijan un líder a quien admiran y a quien estarían dispuestos a seguir. A partir de este ejercicio, esperamos que descubran por si mismos lo que se necesita para tener influencia sobre otros. También perseguimos otro objetivo: queremos que descubran el poder que existe en todos y cada uno de nosotros para marcar la diferencia.
Todos los participantes eligen, por lo menos, un líder que ha tenido un gran impacto en sus vidas. Algunas veces es un personaje conocido, destacado en la política, en las artes o en las ciencias, pero todos tienen algo en común han cambiado el curso de la historia: Simón Bolívar, Einstein, Mozart, Gandhi, Miguel Ángel, Andrés Bello, Copérnico, etc. En otras ocasiones es un modelo contemporáneo que sirve como ejemplo del éxito: el Papa Paulo VI, la Madre Teresa de Calcuta, Dudamel, Schumacher, el “Gato” Galarraga, etc. Y la mayoría de las veces es una persona que los ha ayudado personalmente a APRENDER: un familiar, un amigo muy cercano, un gerente, un compañero de clases, un profesor o un miembro de su comunidad. En todos ellos predominan algunas características que los hacen ser bastante diferentes a los demás. Ellos agregan valor a la vida de otros pero también a su propia vida.
Cuando las personas trabajan con líderes que valoran el Capital Humano de la organización, tienden a mostrarse significativamente más satisfechas con las medidas y estrategias de sus “modeladores” y se sienten más comprometidas emocionalmente, vitales, influyentes y poderosas. Es decir, cuando se sienten guiados o conducidos por las prácticas de los líderes ejemplares, es más probable que tengan una influencia positiva sobre la gente de la organización.
Haciendo un paralelismo con el tema ontológico del Observador expuesto por Rafael Echeverría (1) creo que podríamos hablar de tres tipos de líderes: Líderes de Primer Orden, Líderes de Segundo Orden y Líderes Transformacionales.
En mi opinión, los líderes de primer orden son aquellos que tienden a cambiar las acciones continuamente para mantener una situación estable y suelen obtener buenos desempeños a cambio de recompensas. Sin embargo se quedan atrapados por mucho tiempo en ese “circulo vicioso” entre acciones y resultados. En cambio los líderes de segundo orden son aquellos que se guían por una visión, inspiran a otros a superarse, brindan reconocimiento individual y estimulan a buscar nuevas formas de pensamiento. Cambian sus acciones con cierta sagacidad y son muy productivos. Estos gerentes tienden a ser “agudos” observadores del entorno y generan cambios en sus acciones que impactan los resultados del negocio en temas tales como: competitividad, benchmarking, diseño de nuevos productos, penetración de nuevos mercados, calidad en servicio al cliente, etc. Este tipo de líder se parece mucho a la definición tradicional de Gerente.
Por último, los líderes Transformacionales son aquellos quienes, fundamentalmente, se observan a sí mismo y modifican su SER para luego influir en la vida de otros. Dedican mucho tiempo a observar sus acciones y corregirlas. Estos líderes buscan mantener un equilibrio entre su auto observación y las observaciones que hacen del entorno. Su tarea es examinar cada resultado obtenido a la luz de sus propias fortalezas y saben distinguir las brechas que han limitado su desempeño. Esta información es vital para activar su continuo proceso de transformación. Las personas con quienes trabajan, son sus espejos, quienes le proyectan su propia imagen, no para engrandecerse o endiosarse, sino para transformarse a sí mismo y así transformar a los demás.
Considerar el liderazgo como un reto contribuye a fomentar la audacia psicológica, y el desafío es el ingrediente clave para que las personas disfruten con lo que hacen. El desafío también es crucial para el aprendizaje y el desarrollo de carrera. Los trabajos aburridos y rutinarios no contribuyen a mejorar las aptitudes y competencias, y tampoco promueven un avance en la carrera. Es necesario esforzarse. Es bueno aprovechar cualquier oportunidad para probarse en tareas nuevas y complejas. Por eso, la experiencia puede ser el mejor maestro, siempre y cuando tenga el elemento de desafío personal.
(1) Rafael Echeverría (1995) Ontología del Lenguaje. Editorial Dolmen. Santiago de Chile,
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Coach Consultor
Una de las grandes satisfacciones que experimentamos en la empresa es cuando llegamos a dirigir un grupo de personas, dirigir un proyecto o tal vez cuando nos encargamos de atender una visita importante en nuestras instalaciones. En todos esos momentos nosotros estamos ejerciendo el papel de líderes. Estamos influyendo en otros y estamos brindando soluciones a problemas del negocio. Sin embargo, muchos de nosotros hemos asumido estas funciones sin tener las herramientas necesarias y sin lugar a dudas, inevitablemente, cometemos errores.
Esto, lo afirmo con propiedad. Durante mi desempeño como gerente en Recursos Humanos en varias empresas me tocó asumir retos interesantes pero creo que los resultados pudieron haber sido mejores si hubiera actuado como líder y no sólo como gerente.
Como gerente hice las cosas que había que hacer y las hice bien pero como líder me perdí la honrosa oportunidad de “tocar” la vida de las personas que hacían equipo conmigo. Especialmente mis “fieles” colaboradores. Con ellos creo que siempre estaré en deuda.
Afortunadamente, cuando dejé la empresa tomé la decisión de desafiar el Liderazgo y me formé como COACH ONTOLOGICO EMPRESARIAL en la empresa Newfield Consulting. Rafael Echeverría y Alicia Pizarro fueron mis modelos, mis maestros, mis líderes. De ellos, obtuve las herramientas y gracias a ellos también tuve el gran privilegio de formar parte del equipo docente de Newfield Consulting y asumir con gran vocación de servicio el reto de entregar modelaje como Coach Supervisora del Programa de Formación. Esto causó un gran impacto en mi vida y estoy segura que con mi desempeño he logrado impactar la vida de otros.
Ser líder no es una tarea fácil. Y menos aún entregar “modelaje” a nuestros colaboradores. Este es un gran desafío. Por eso necesitamos prepararnos para hacerlo bien, tomando en cuenta a la gente. Los líderes pueden marcar la diferencia. Si usted quiere causar un impacto significativo sobre personas, comunidades, organizaciones, debe invertir en el aprendizaje para intensificar sus aptitudes de líder
En nuestros talleres y sesiones de Coaching, pedimos a los participantes que elijan un líder a quien admiran y a quien estarían dispuestos a seguir. A partir de este ejercicio, esperamos que descubran por si mismos lo que se necesita para tener influencia sobre otros. También perseguimos otro objetivo: queremos que descubran el poder que existe en todos y cada uno de nosotros para marcar la diferencia.
Todos los participantes eligen, por lo menos, un líder que ha tenido un gran impacto en sus vidas. Algunas veces es un personaje conocido, destacado en la política, en las artes o en las ciencias, pero todos tienen algo en común han cambiado el curso de la historia: Simón Bolívar, Einstein, Mozart, Gandhi, Miguel Ángel, Andrés Bello, Copérnico, etc. En otras ocasiones es un modelo contemporáneo que sirve como ejemplo del éxito: el Papa Paulo VI, la Madre Teresa de Calcuta, Dudamel, Schumacher, el “Gato” Galarraga, etc. Y la mayoría de las veces es una persona que los ha ayudado personalmente a APRENDER: un familiar, un amigo muy cercano, un gerente, un compañero de clases, un profesor o un miembro de su comunidad. En todos ellos predominan algunas características que los hacen ser bastante diferentes a los demás. Ellos agregan valor a la vida de otros pero también a su propia vida.
Cuando las personas trabajan con líderes que valoran el Capital Humano de la organización, tienden a mostrarse significativamente más satisfechas con las medidas y estrategias de sus “modeladores” y se sienten más comprometidas emocionalmente, vitales, influyentes y poderosas. Es decir, cuando se sienten guiados o conducidos por las prácticas de los líderes ejemplares, es más probable que tengan una influencia positiva sobre la gente de la organización.
Haciendo un paralelismo con el tema ontológico del Observador expuesto por Rafael Echeverría (1) creo que podríamos hablar de tres tipos de líderes: Líderes de Primer Orden, Líderes de Segundo Orden y Líderes Transformacionales.
En mi opinión, los líderes de primer orden son aquellos que tienden a cambiar las acciones continuamente para mantener una situación estable y suelen obtener buenos desempeños a cambio de recompensas. Sin embargo se quedan atrapados por mucho tiempo en ese “circulo vicioso” entre acciones y resultados. En cambio los líderes de segundo orden son aquellos que se guían por una visión, inspiran a otros a superarse, brindan reconocimiento individual y estimulan a buscar nuevas formas de pensamiento. Cambian sus acciones con cierta sagacidad y son muy productivos. Estos gerentes tienden a ser “agudos” observadores del entorno y generan cambios en sus acciones que impactan los resultados del negocio en temas tales como: competitividad, benchmarking, diseño de nuevos productos, penetración de nuevos mercados, calidad en servicio al cliente, etc. Este tipo de líder se parece mucho a la definición tradicional de Gerente.
Por último, los líderes Transformacionales son aquellos quienes, fundamentalmente, se observan a sí mismo y modifican su SER para luego influir en la vida de otros. Dedican mucho tiempo a observar sus acciones y corregirlas. Estos líderes buscan mantener un equilibrio entre su auto observación y las observaciones que hacen del entorno. Su tarea es examinar cada resultado obtenido a la luz de sus propias fortalezas y saben distinguir las brechas que han limitado su desempeño. Esta información es vital para activar su continuo proceso de transformación. Las personas con quienes trabajan, son sus espejos, quienes le proyectan su propia imagen, no para engrandecerse o endiosarse, sino para transformarse a sí mismo y así transformar a los demás.
Considerar el liderazgo como un reto contribuye a fomentar la audacia psicológica, y el desafío es el ingrediente clave para que las personas disfruten con lo que hacen. El desafío también es crucial para el aprendizaje y el desarrollo de carrera. Los trabajos aburridos y rutinarios no contribuyen a mejorar las aptitudes y competencias, y tampoco promueven un avance en la carrera. Es necesario esforzarse. Es bueno aprovechar cualquier oportunidad para probarse en tareas nuevas y complejas. Por eso, la experiencia puede ser el mejor maestro, siempre y cuando tenga el elemento de desafío personal.
(1) Rafael Echeverría (1995) Ontología del Lenguaje. Editorial Dolmen. Santiago de Chile,
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jueves, 6 de agosto de 2009
Gestionando la inconformidad
Por Francisco Javier Pernía
Coach Ontológico Empresarial
Si estás cómodo en este momento, te sientes seguro y no te estás moviendo hacia otro nivel, es mejor que comiences a ocuparte.
La vida es movimiento y el movimiento significa correr riesgos, abandonar el confort, y vivir con la necesidad de soltar algunas cosas para poder recibir las que están viniendo. Es como un río, que constantemente cambia, aunque pareciera ser el mismo. Todo está en movimiento y uno de los indicios de estar congelado, de romper con este principio de vida, es cuando estamos bajo la aparente seguridad del confort.
Generalmente poseemos rutinas defensivas en nuestro pensamiento (o más bien somos esclavos de éstas), como por ejemplo: "estoy muy viejo para emprender esta nueva tarea", "Es que tengo hijos y tengo que mantenerlos", "Yo solo sé hacer esto", "Loro viejo no aprende a hablar", y así indefinidamente. Siempre encontramos nuestra excusa para mantenernos dentro de la aparente seguridad de lo conocido. Y sin saberlo y sin que pueda estar bajo nuestro control, las condiciones externas cambian y nuestra situación de seguridad podrá cambiar dramáticamente a una situación de vulnerabilidad y esto puede ser muy doloroso.
Si algo es cierto es que las condiciones nunca permanecerán iguales: la empresa donde trabajo, puede mejorar o puede quebrar, nuestra salud, las leyes, el mercado, nuestras relaciones, etc., todo eventualmente cambiará y esto definitivamente afectará las condiciones supuestamente estables de nuestro confort actual.
Eduardo Martí, conferencista internacional y consultor gerencial, autor de los libros "Todos somos líderes" y "No mas jefes por favor" ha comentado en una frase muy sencilla pero elocuente: "El mejor momento para tapar las goteras del techo es cuando el sol está brillando"
Estar alerta no es opcional. Es importante detectar cuando no estamos "parados", estancados, y a partir de este darse cuenta, es urgente encender el estado de inconformidad. Entendiendo en este sentido a la inconformidad como el estado de ánimo donde propiciamos la posibilidad de generar un cambio donde mantengamos abiertas las posibilidades de vivir mejor.
Para mantenernos alerta y crear las condiciones favorables para una gestión sana de la inconformidad es muy poderoso considerar estos tres aspectos:
1) Declararnos aprendices de todo lo que nos rodea, que las cosas (conocidas o no) podemos mirarlas desde otro punto de vista con explicaciones más poderosas. Estar dispuesto a aprender de todos y todo lo que nos rodea, de lo cotidiano y de lo imprevisto.
2) Reconocer que todo lo podemos lograr, pero que no es posible lograrlo solo. Es necesario crear, cultivar y enriquecer redes de apoyo. Aportando a tu red de apoyo para que ella pueda responderte a ti.
3) Cultivar tu liderazgo interno, tu fuerza de voluntad, tu congruencia con lo que dices, piensas y haces y tu objetivo, meta o sueño bien claro y ser fiel a tu propósito, todos los días, cada hora. Este liderazgo interno se proyectará progresivamente a tu red de apoyo y desarrollaras en consecuencia tu poder de influencia.
En estos tiempos en donde los cambios no dejan de sorprendernos, la ventaja competitiva la tendrán aquellos individuos y organizaciones que aprendan a gestionar la inconformidad en forma efectiva.
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Coach Ontológico Empresarial
Si estás cómodo en este momento, te sientes seguro y no te estás moviendo hacia otro nivel, es mejor que comiences a ocuparte.
La vida es movimiento y el movimiento significa correr riesgos, abandonar el confort, y vivir con la necesidad de soltar algunas cosas para poder recibir las que están viniendo. Es como un río, que constantemente cambia, aunque pareciera ser el mismo. Todo está en movimiento y uno de los indicios de estar congelado, de romper con este principio de vida, es cuando estamos bajo la aparente seguridad del confort.
Generalmente poseemos rutinas defensivas en nuestro pensamiento (o más bien somos esclavos de éstas), como por ejemplo: "estoy muy viejo para emprender esta nueva tarea", "Es que tengo hijos y tengo que mantenerlos", "Yo solo sé hacer esto", "Loro viejo no aprende a hablar", y así indefinidamente. Siempre encontramos nuestra excusa para mantenernos dentro de la aparente seguridad de lo conocido. Y sin saberlo y sin que pueda estar bajo nuestro control, las condiciones externas cambian y nuestra situación de seguridad podrá cambiar dramáticamente a una situación de vulnerabilidad y esto puede ser muy doloroso.
Si algo es cierto es que las condiciones nunca permanecerán iguales: la empresa donde trabajo, puede mejorar o puede quebrar, nuestra salud, las leyes, el mercado, nuestras relaciones, etc., todo eventualmente cambiará y esto definitivamente afectará las condiciones supuestamente estables de nuestro confort actual.
Eduardo Martí, conferencista internacional y consultor gerencial, autor de los libros "Todos somos líderes" y "No mas jefes por favor" ha comentado en una frase muy sencilla pero elocuente: "El mejor momento para tapar las goteras del techo es cuando el sol está brillando"
Estar alerta no es opcional. Es importante detectar cuando no estamos "parados", estancados, y a partir de este darse cuenta, es urgente encender el estado de inconformidad. Entendiendo en este sentido a la inconformidad como el estado de ánimo donde propiciamos la posibilidad de generar un cambio donde mantengamos abiertas las posibilidades de vivir mejor.
Para mantenernos alerta y crear las condiciones favorables para una gestión sana de la inconformidad es muy poderoso considerar estos tres aspectos:
1) Declararnos aprendices de todo lo que nos rodea, que las cosas (conocidas o no) podemos mirarlas desde otro punto de vista con explicaciones más poderosas. Estar dispuesto a aprender de todos y todo lo que nos rodea, de lo cotidiano y de lo imprevisto.
2) Reconocer que todo lo podemos lograr, pero que no es posible lograrlo solo. Es necesario crear, cultivar y enriquecer redes de apoyo. Aportando a tu red de apoyo para que ella pueda responderte a ti.
3) Cultivar tu liderazgo interno, tu fuerza de voluntad, tu congruencia con lo que dices, piensas y haces y tu objetivo, meta o sueño bien claro y ser fiel a tu propósito, todos los días, cada hora. Este liderazgo interno se proyectará progresivamente a tu red de apoyo y desarrollaras en consecuencia tu poder de influencia.
En estos tiempos en donde los cambios no dejan de sorprendernos, la ventaja competitiva la tendrán aquellos individuos y organizaciones que aprendan a gestionar la inconformidad en forma efectiva.
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¿Con qué música quieres que te recuerden?
Por Francisco Javier Pernía
Coach Ontológico Empresarial
Son penosas las estadísticas pero muy reveladoras. Por ejemplo mas del 95% de las personas permanecen constantemente ocupadas pero sin tener presente hacia donde quieren ir al final de sus días. Es por ello que más del 90% de los negocios fracasan antes de los cinco años y más del 80% de las personas reportan que su trabajo no los motiva. Pero lo cierto es que si no planificas conscientemente las acciones para alcanzar las metas que te propones, entonces estas planificando inconscientemente tu fracaso.
El Dr. Kevin Cashman en su libro el Despertar del Líder hace una reflexión a través de una historia. La hija de Kenji, un jardinero japonés relata la anécdota que cuando su esposa estaba embarazada, siempre le colocaba una música en el vientre, para estimular los sentidos de su hija, antes de su nacimiento. Cuando la hija de Kenji nació, fue necesario usar una incubadora por el peso y tamaño de la niña al nacer. Para tratar de hacer que la niña se sintiera segura como en el vientre, le colocaban la misma música. Posteriormente la niña se recuperó y creció normalmente y más nunca tuvieron contacto con esta melodía. Lo sorprendente fue lo ocurrido al pasar de los años, cuando por casualidad la niña escuchó la misma melodía y a la cual comentó en forma muy exaltada a su mamá, "Esa era la música que escuchaba cuando estaba en la caja!", tanto Kenji como su esposa le preguntaron cuando, y ella repetía cuando estaba en la caja. Resultaba casi imposible, pero la niña logro recordar la música de los momentos cercano a su nacimiento.
De igual forma, es relevante la siguiente pregunta para nosotros: ¿Con qué música queremos ser recordados? y en este caso la palabra "música" representa la metáfora de con que legado, cómo queremos ser recordados.
Esta pregunta generalmente la evadimos todos. En este sentido el Dr. Camilo Cruz, comenta:
“Muchos de nosotros actuamos sin saber si lo que estamos haciendo nos está acercando a nuestras metas o no, perseguimos sueños que otros creen que debemos perseguir, trabajamos sin descanso, tenemos una agenda atiborrada de tareas, actividades, reuniones, diligencias y rutinas diarias. Pero al final del día cuando nos detenemos a examinar qué hemos logrado, nos damos cuenta que todo lo que hemos hecho es estar ocupados y que estas actividades no son parte de un plan de acción que nos ayude a triunfar”. El Dr. Camilo Cruz nuevamente alude al mismo tema propiciando hacernos la pregunta ¿Me siento identificado con la forma como actualmente estoy trabajando? ¿Estoy realmente construyendo las bases para generar la música con la quiero ser recordado?
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Coach Ontológico Empresarial
Son penosas las estadísticas pero muy reveladoras. Por ejemplo mas del 95% de las personas permanecen constantemente ocupadas pero sin tener presente hacia donde quieren ir al final de sus días. Es por ello que más del 90% de los negocios fracasan antes de los cinco años y más del 80% de las personas reportan que su trabajo no los motiva. Pero lo cierto es que si no planificas conscientemente las acciones para alcanzar las metas que te propones, entonces estas planificando inconscientemente tu fracaso.
El Dr. Kevin Cashman en su libro el Despertar del Líder hace una reflexión a través de una historia. La hija de Kenji, un jardinero japonés relata la anécdota que cuando su esposa estaba embarazada, siempre le colocaba una música en el vientre, para estimular los sentidos de su hija, antes de su nacimiento. Cuando la hija de Kenji nació, fue necesario usar una incubadora por el peso y tamaño de la niña al nacer. Para tratar de hacer que la niña se sintiera segura como en el vientre, le colocaban la misma música. Posteriormente la niña se recuperó y creció normalmente y más nunca tuvieron contacto con esta melodía. Lo sorprendente fue lo ocurrido al pasar de los años, cuando por casualidad la niña escuchó la misma melodía y a la cual comentó en forma muy exaltada a su mamá, "Esa era la música que escuchaba cuando estaba en la caja!", tanto Kenji como su esposa le preguntaron cuando, y ella repetía cuando estaba en la caja. Resultaba casi imposible, pero la niña logro recordar la música de los momentos cercano a su nacimiento.
De igual forma, es relevante la siguiente pregunta para nosotros: ¿Con qué música queremos ser recordados? y en este caso la palabra "música" representa la metáfora de con que legado, cómo queremos ser recordados.
Esta pregunta generalmente la evadimos todos. En este sentido el Dr. Camilo Cruz, comenta:
“Muchos de nosotros actuamos sin saber si lo que estamos haciendo nos está acercando a nuestras metas o no, perseguimos sueños que otros creen que debemos perseguir, trabajamos sin descanso, tenemos una agenda atiborrada de tareas, actividades, reuniones, diligencias y rutinas diarias. Pero al final del día cuando nos detenemos a examinar qué hemos logrado, nos damos cuenta que todo lo que hemos hecho es estar ocupados y que estas actividades no son parte de un plan de acción que nos ayude a triunfar”. El Dr. Camilo Cruz nuevamente alude al mismo tema propiciando hacernos la pregunta ¿Me siento identificado con la forma como actualmente estoy trabajando? ¿Estoy realmente construyendo las bases para generar la música con la quiero ser recordado?
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